Origen — De la obediencia a la libertad
TrasfondoJago es un huérfano de las Guerras de Sangre Goblin, el conflicto que asoló Isger y dejó a incontables niños sin familia. Pasó sus primeros años en un orfanato de Elidir, la capital isgerí.
Esos orfanatos los financia la Casa Thrune, la dinastía diabolista que gobierna Cheliax. Es una caridad con condiciones: la disciplina se presentaba como salvación y la obediencia como virtud, y allí intentaron moldear a Jago como un fanático de Asmodeo, plegaria a plegaria, castigo a castigo.
Elidir es uno de los pocos rincones de Isger que recibe algo de atención desde Egorian, la capital de Cheliax. No es por compasión: la ciudad se alza sobre el río Conerica, la arteria comercial que une Isger con el corazón chelaxiano. Quien controla ese río, controla Elidir — y por eso la sombra de Thrune nunca se aleja del todo.
Tal vez Jago habría permanecido allí, si un aventurero retirado de Cayden Cailean no lo hubiera sacado de ese lugar y criado como familia. Con los años aprendió a sobrevivir frente a presas demasiado grandes para vencerlas solo con fuerza: la paciencia, la lectura del terreno y el control del miedo se volvieron parte de su entrenamiento.
Cuando Jago partió hacia Breachill, ya no era solo un superviviente. Había conocido la obediencia, había elegido la libertad y cargaba la fuerza de alguien que intenta convertir la violencia en redención.